Título:
EN
TORNO AL “BIENSER”. ANTOLOGÍA
Autor:
Emilio
Lledó
(Sevilla
1927)
Selección
y prólogo: Emma Rodríguez
Editorial:
Junta
de Andalucía. Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico
Fecha:
2020
Páginas:
120
ISBN:
978-84-9959-351-7
Doce
textos filosóficos donde el autor reflexiona sobre distintos temas:
la educación pública como valor fundamental para una sociedad
democrática, justa y equilibrada; la necesidad de adquirir
conocimientos sobre el mundo que nos rodea; la importancia del
lenguaje y de la Literatura; la Política como fundamento de la
humanidad… También se abordan problemas como la manipulación
mediática o las plagas que nos inundan: la mala educación, la
falta de dignidad, el racismo, la xenofobia, la impunidad de la
maldad y la mentira, el burdo alarde de la ignorancia, etc.
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En
palabras de don Emilio:
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El libro es, sobre todo, un recipiente donde reposa el tiempo. Una
prodigiosa trampa con la que la inteligencia y la sensibilidad humana
vencieron a esa condición efímera, fluyente, que llevaba la
experiencia del vivir hacia la nada del olvido.
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Sorprende que Epicuro reclamase de sus amigos que no se dedicasen a
la política. Sorprende, porque esta ocupación había sido entendida
como una entrega total al bien de los otros, y esta entrega debía
alcanzar un nivel tal de generosidad que Platón mismo
llegó a pensar si los políticos podrían ser felices. «Serán
ellos –los gobernantes– los únicos ciudadanos a quienes no esté
permitido manejar ni tocar el oro ni la plata, ni entrar bajo el
techo que cubra estos metales, ni llevarlos sobre sí, ni beber en
recipientes fabricados con ellos» (República, iii, 417a). «el
gobernante no está para atender a su bien propio, sino al del
gobernado» (República, i, 347d). Esta teoría, llena
de buena voluntad, había sido, desgraciadamente, contradicha por la
práctica. (Págs. 84-85)
.
Con respecto a la mente, tenía que estar libre de los
terrores que, en buena parte, había incrustado en ella la religión.
una mente atemorizada es una mente infeliz y, al mismo tiempo, es, de
alguna forma, creadora de infelicidad. Esta infelicidad y estos
temores son principios destructores de la vida, de la alegría que
debe inundar la existencia, y el sustentarse en ellos es una de las
grandes falsificaciones que han poblado la historia.(Pág. 85)
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Porque esa deseable libertad de pensamiento no tiene
nada que ver con que podamos decir lo que pensamos, sino con que
podamos pensar lo que decimos. para ello es necesario que nuestra
mente no esté corrompida por las informaciones recibidas a través
de una formación sectaria, padecida en tantas escuelas, cuya misión
no es formar seres humanos libres, sino secretarios de una ideología,
fanáticos de una religión. (Pág. 86)
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La felicidad no consistirá en “tener más” sino en
“ser más” (Pág. 89)