
Él, un payaso caído en desgracia, contacta con unos pretendidos amigos y familiares, y todos le dan la espalda en alguna medida. Su religión les obligaría a otro comportamiento, pero ellos actúan egoístamente y con una absoluta carencia de solidaridad.
Schnier dice lo que piensa, en una especie de suicidio social, lo que le trae muchos problemas al remover la conciencia de los demás, cuya moral es supuestamente cristiana. Él critica abiertamente la falsedad y la hipocresía de la sociedad en que se desenvuelve.
En definitiva, esta obra representa ante todo una crítica mordaz a las incongruencias entre la moral cristiana y el comportamiento real de los creyentes. Pero también aparecen críticas al nazismo y a la facilidad con que los nazis convencidos se han convertido en defensores de la democracia en la posguerra.
Excelente novela comprometida con la crítica social de la Alemania de posguerra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario