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viernes, 22 de noviembre de 2024

ESCUELA Y PRISIONES DE VICENTITO GONZÁLEZ. Juan Eslava Galán

Título: ESCUELA Y PRISIONES DE VICENTITO GONZÁLEZ

Autor: Juan Eslava Galán

Libro electrónico

Fecha: Septiembre, 2000

Páginas: 138

ISBN: 84-7669-425-3


El autor nos cuenta las aventuras, desventuras más bien, del niño Vicente González, en su recorrido por las diferentes escuelas, sobre todo religiosas, de la época franquista.

Mala época para la educación, donde reina la injusticia, la humillación al más débil, la violencia y el abuso hacia los pequeños escolares. Clases repletas de religión católica y rezos, que es un fiel reflejo del mal ambiente de la sociedad en esa negra etapa de la historia de España.

Sin embargo es un libro divertido y entretenido, por la forma en que el autor nos presenta los hechos, con muchísimo humor, ironía y sarcasmo, al estilo peculiar y característico del escritor.

Sólo recomendable para los nostálgicos que han vivido esa época y que seguro que se sentirán identificados con las situaciones descritas en el libro.

domingo, 1 de marzo de 2020

MALA GENTE QUE CAMINA. Benjamín Prado

Título: MALA GENTE QUE CAMINA
Autor: Benjamín Prado
Editorial: Punto de Lectura
Colección: Narrativa, 178/1
Fecha: 2011 (2007)
Páginas: 460
ISBN: 9788466369312

Sinopsis de la editorial


Un profesor de instituto investiga, casi por azar, la historia de una enigmática escritora que pese a ser militante de la Sección Femenina y la organización de beneficencia infantil Auxilio Social, publicó una única novela en la que parece denunciar, entre líneas, uno de los mayores dramas de la posguerra: el robo de niños a las presas republicanas para serles entregados a familias afines al Régimen.

Pero su vida resulta ser muy distinta de lo que parecía. La realidad es una gran ficción representada en medio de un mundo a su vez cínico, en el que algunos de los escritores falangistas más célebres del momento tampoco eran en absoluto los tempranos opositores a la dictadura que cuenta su leyenda sino unos oscuros manipuladores de la verdad y de sus propias biografías. Mala gente que camina, como escribió Antonio Machado.

Una novela que intenta «bucear en las aguas negras del franquismo y desactivar las verdades minadas con que sus protagonistas habían sembrado el territorio conquistado». Una conmovedora historia sobre la España de los cuarenta, los años más feroces del hambre y la represión.

Opinión


Bien. Me ha gustado leerla aunque a veces más que una novela parece un libro de historia por la cantidad de datos y noticias que ofrece el protagonista sobre los acontecimientos y sobre el comportamiento de algunos destacados políticos o escritores de la época posfranquista. Por ejemplo, las conversaciones entre el profesor y su madre son una mera excusa para mostrarnos las dos Españas, las dos versiones de unos mismos hechos. Son episodios muy forzados y artificiales que se meten con calzador en el argumento propio de la novela. Pero he de decir que me parece una obra bien escrita, sencilla y seguramente necesaria para ir conociendo mejor un pasado que nos ha llegado manipulado y falseado por los vencedores como suele ocurrir después de una guerra. 

martes, 5 de enero de 2016

LA GUERRA CIVIL CONTADA A LOS JÓVENES. Arturo Pérez - Reverte


Título: LA GUERRA CIVIL CONTADA A LOS JÓVENES
Autor: Arturo Pérez - Reverte
Ilustrador: Fernando Vicente
Editorial: Alfaguara
Fecha: 2015
Páginas: 142
ISBN 978-84-204-8280-4

La versión que Arturo Pérez–Reverte presenta a los jóvenes sobre la Guerra Civil Española se caracteriza por la concisión. El libro está estructurado casi esquemáticamente en treinta capítulos de sólo una página cada uno, que pretenden relatar los  acontecimientos más significativos de esta etapa trágica de la Historia de España. Cada uno de estos textos va acompañado de una magnífica ilustración de Fernando Vicente alusiva al tema tratado. Además la publicación cuenta con un prólogo y unos anexos: un glosario de términos, una cronología, imágenes sobre las vestimentas y uniformes de cada uno de los dos bandos enfrentados y cuatro mapas sobre el avance de las conquistas de los rebeldes.

En el libro se abordan temas como los orígenes del conflicto armado, la sublevación militar, el éxodo y el exilio de miles de españoles, la participación de potencias extranjeras, las más importantes batallas, la situación en las retaguardias, la represión vengativa hacia las mujeres o el retorno a la democracia una vez muerto el dictador.

La guerra civil contada a los jóvenes se configura a través de unas pinceladas históricas sobre las que se reconstruye cronológicamente lo que ocurrió durante la contienda fratricida que enfrentó a unos españoles contra otros. El autor se ha visto obligado a elegir unos acontecimientos y silenciar otros en aras de una deliberada brevedad, y lo que él ha considerado más relevante no siempre se corresponde con los hechos decisivos que realmente marcaron el devenir de los acontecimientos. Por ejemplo  se nos cuentan algunos episodios anecdóticos que han sobrevivido, por imposición premeditada del bando vencedor, en la memoria colectiva, como la resistencia de los militares rebeldes en el Alcázar de Toledo y en el Santuario de la Virgen de la Cabeza en Andújar o como el conocido caso de Unamuno. Y sin embargo se pasa de puntillas por el sacrificio y la heroicidad cotidiana de miles y miles de españoles anónimos que dieron su vida por defender la legalidad y el resultado democrático de las urnas.

Es verdad, como afirma el autor, que en las guerras no hay buenos ni malos y que en ambos bandos hubo héroes y víctimas inocentes. La realidad es mucho más compleja, el desenlace de la historia se alimenta de múltiples causas y son muchos los factores que lo determinan pero en este caso concreto se evidencia un silencio preocupante sobre algunos aspectos fundamentales. Así se trata el tema de los desórdenes sociales bajo el régimen republicano sin resaltar sus importantes logros en relación a la educación, la alfabetización de las clases populares o los derechos de las mujeres.

Ni siquiera se expone claramente y sin excusas que el verdadero detonante del origen de la guerra civil fue un golpe de estado de una parte del aparato militar, levantado en armas contra un gobierno democráticamente elegido por los españoles en las urnas. Ni que la guerra se prolongó porque los militares sublevados encontraron una heroica resistencia de las clases trabajadoras a doblegarse a los intereses de los poderosos, impuestos a golpe de violencia pura y dura. Es necesario decir que sí hubo responsables directos del inicio de la guerra, que sí hubo una represión premeditada y brutal ejercida desde el poderoso aparato del estado de los vencedores sobre los vencidos una vez acabada la contienda y que sí que hubo reparación pero sólo para uno de los dos bandos enfrentados, entre otras cosas. Y de nada de eso se nos habla en esta versión light del conflicto armado donde se nos presenta la guerra como algo inevitable, donde todos fueron culpables y víctimas. Pero no es lo mismo levantarse en armas contra la legalidad que luchar por defender lo que el pueblo ha decidido en las urnas.

Los grandes terratenientes, la Iglesia y las clases sociales privilegiadas nunca aceptaron la democracia, nunca vieron con buenos ojos que el poder de decisión residiera en el pueblo llano. Se mantiene un gran silencio en el hecho de que la República pretendiera privar de sus privilegios milenarios e injustificados a la poderosa oligarquía, pretendiera limar las diferencias y luchar contra la pobreza extrema y el analfabetismo de la gran masa de trabajadores asalariados, contra la incultura y las extremas desigualdades sociales. Y si se nos oculta esto se nos está contando una verdad a medias.

En mi opinión estamos ante una interpretación plana y más acorde con la versión tradicionalmente ofrecida por el bando vencedor que con los hechos objetivos a pesar de que Pérez – Reverte ha puesto de manifiesto su noble intención de contar lo ocurrido desde un punto de vista imparcial.

El objetivo esencial de esta publicación de llegar a los más jóvenes con el fin de que se acerquen a la Historia, porque es bueno para ellos y porque es necesario para conservar la memoria colectiva, dice mucho de la generosidad del escritor y le honra por lo que cuenta con mi más sincero respeto aunque he de decir que no comparto la selección subjetiva de unos acontecimientos históricos en detrimento de otros. Me parece artificial la equiparación de hechos en uno y otro bando con el único fin de hacer tabla rasa y decir que todos fueron igual de culpables e igual de víctimas, algo que no es cierto como ratifican numerosos y prestigiosos historiadores que han publicado trabajos concienzudos sobre este periodo negro de la historia de nuestro país.

A pesar de todo lo dicho, recomiendo la lectura de esta obra para los jóvenes como una buena manera de estudiar historia, pero siempre y cuando vaya acompañada y asesorada por alguien con el suficiente conocimiento e imparcialidad para servir de guía, despejar dudas y aclarar conceptos.

Además la obra ya merece la pena sólo por las excelentes ilustraciones de Fernando Vicente sin las cuales el libro no sería el mismo, perdería gran parte de su esencia. Dichas ilustraciones son dignas de admiración y explican mediante imágenes sobrecogedoras lo que ocurrió. Recuerdan el estilo de los carteles de propaganda política de la época y me parece muy acertado el predominio de colores desvaídos y tristones y los tonos azulados empleados,  muy en sintonía con el dolor y la oscuridad que marcaron a varias generaciones de españoles durante y después de este episodio negro de la historia de España.


martes, 8 de septiembre de 2015

LA BUENA LETRA. Rafael Chirbes

Título: La buena letra
Autor: Rafael Chirbes
Editorial: Debate

Fecha: 1992

Páginas: 64 (Libro electrónico)

ISBN 84-8306-081-7

La buena letra es una novela corta protagonizada por una mujer que relata a su hijo en primera persona su historia familiar. Ya mayor, viviendo sola y por lo tanto cada vez más unida a sus recuerdos, hace un análisis retrospectivo de lo que ha sido su vida, retrocede en el tiempo desde el presente, ahora que se ven las cosas más claras, con la lucidez que da el paso del tiempo.  Revive un pasado marcado por el sufrimiento causado por la guerra y la represión pero también por el desengaño y por supuesto por el amor que, al menos, hacía más llevadera la injusticia.

El autor ha sabido plasmar con sencillez, pero a la vez con contundencia un buen retrato de una época dura, en la que los distintos miembros de la familia se veían obligados a compartir techo y comida, debido a la penuria y escasez en esa etapa dolorosa de la historia de España que fue la de la represión franquista.

Rafael Chirbes nos trae la voz de una mujer cuya historia personal es el prototipo de toda una generación de mujeres abnegadas y sufridoras. Resulta conmovedor el reflejo fiel de la soledad y el aislamiento de las mujeres en ese tiempo, mujeres que a la vez necesitan sacar fortaleza de donde no había, que se olvidaban de ellas mismas para volcarse de lleno en los demás, el marido, los padres, los suegros, los hijos o cualquier otro miembro de la familia que necesitara ayuda. Ese es el caso de la protagonista de esta historia y también de la abuela María, un personaje que proporciona a la novela ciertos pasajes llenos de grandeza por su abnegación y sabiduría. ¡Cómo se puede transmitir tanto con tan pocas palabras!

La buena letra me ha parecido una gran novela que ha conseguido, en pocas páginas,  con un tono intimista y una prosa sencilla y diáfana, emocionarme y transportarme al entorno humilde y tristón en que se desarrolla la historia.  

Bien, pues a partir de ahora Rafael Chirbes  será otro de mis escritores imprescindibles, por tres motivos principalmente. Uno, porque me ha cautivado con esta novela que me he leído en unas pocas horas, en las que la emoción y las lágrimas no han estado ausentes y porque intuyo que me va a enseñar mucho con su prosa y su buena literatura.

Dos, porque confío en el criterio del gran escritor Antonio Muñoz Molina quien en un artículo en el diario El País  escribía:

 “Ahora, cuando tanta moneda falsa pasa por literatura y a tanto rufián con ganas de trepar se le expide a toda velocidad el certificado del genio, las novelas de Rafael Chirbes son un ejemplo de dignidad solitaria, de aprendizaje y talento, de absoluto empeño de escritor al margen de cualquier reclamo de alta o baja moda, que de las dos hay". Y, más adelante:

“Las novelas de Rafael Chirbes, las que ya ha escrito y las que aún faltan por escribir, seguirán alimentando la imaginación y la inteligencia de esos lectores que no dejan de buscar el fulgor de la vida y la pasión moral en la literatura”



Y tres, por estas palabras del propio Chirbes con las que me siento plenamente identificada: “Hay una especie de amor por los de abajo en todos mis libros. No me acabo de curar de eso”.
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Reseña "Los disparos del cazador" de Rafael Chirbes: 
http://blogdejosefinaarmenteros.blogspot.com.es/2015/09/los-disparos-del-cazador-rafael-chirbes.html
Reseñas de 



viernes, 6 de marzo de 2015

MEMORIAS DE UN CUARENTÓN. Concha Casas Gálvez


Título: MEMORIAS DE UN CUARENTÓN
Autor: Concha Casas Gálvez
Editorial: Alhulia
Colección: Narrativa, 15
Fecha: 2005
Páginas: 261
ISBN 84-96083-80-2
José Manuel Castro, el protagonista de esta novela, nos relata en primera persona sus memorias. Comienza con sus recuerdos de infancia en un pequeño pueblo manchego en los años cincuenta, en la atmósfera de represión y oscuridad propia del franquismo, continúa con las anécdotas más significativas de su adolescencia y juventud y sus conflictivas relaciones familiares para centrarse ya en la segunda parte de la obra en su etapa universitaria en Madrid, el centro neurálgico de los importantes acontecimientos políticos e históricos que tuvieron lugar hacia finales de los sesenta y principios de los setenta del siglo pasado, cuando la sociedad española se rebelaba contra la intransigencia ya insostenible del régimen opresor y reclamaba con toda su fuerza un cambio político que trajera la libertad y la justicia social al país.
Y es que la novela pretende ser un retrato de una época muy concreta, la de los últimos coletazos de la dictadura franquista en los años previos a la llegada de la democracia. Para conseguirlo la autora se sirve de las vivencias, bastantes pegadas a la realidad histórica que vivieron muchos españoles, de un joven estudiante que vive en sus carnes ese cambio de régimen. Se intercalan así los datos biográficos del personaje con los datos históricos del contexto para ir configurando la trama.
En la novela todo ocurre muy deprisa, pasan muchas cosas en pocas páginas, lo que dota a la obra de una agilidad que hace que se lea muy bien y no deja al lector tiempo para aburrirse. Se abordan temas como la burda y terriblemente injusta discriminación de las mujeres en el contexto de los convencionalismos sociales y en una etapa histórica marcada por el miedo, donde todo era pecado e hipocresía, donde la religión ejercía una descarada intromisión en la vida personal y privada de las personas. Aparece también el tema de los curas obreros, sobre todo en los barrios periféricos de las ciudades, los movimientos revolucionarios de trabajadores y estudiantes y las luchas clandestinas, en este caso del partido comunista.
Sin embargo, desde mi punto de vista la obra falla en el hecho de que queda reducida a una mera exposición de sucesos y anécdotas manidas, donde no falta ninguno de los tópicos y estereotipos inherentes a este período histórico y que todos hemos escuchado relatar alguna vez. Todo lo que nos cuenta la autora resulta demasiado previsible y esperado, más al principio que al final, donde ya toma vigor el tema de la rebeldía y el compromiso de aquellos hombres que dejaron más que la vida en aquel vano empeño de justicia y libertad.
En Memorias de un cuarentón falta originalidad, tensión argumental, magia, sorpresa o conmoción. Tanto el estilo como el lenguaje utilizado resultan demasiado planos, sin artificio literario, y ni siquiera faltan en la publicación algunos errores ortográficos y alguno que otro sintáctico.
Es una novela de andar por casa, que está bien para que ciertas generaciones de españoles rememoren su pasado con nostalgia, o incluso lo compartan con las generaciones venideras, pero como obra literaria, Memorias de un cuarentón, me ha resultado bastante mediocre.